Dónde está: una terminación en lugar de preposición
En cingalés no hay preposiciones «en» ni «a»: el trabajo lo hace una terminación. En las palabras propias es -ේ: රෝහල (rōhala) → රෝහලේ (rōhalē), «en el hospital». Por ejemplo: «මම ඔෆිස් එකේ ඉන්නවා» (mama ofis ekē innavā) — Estoy en la oficina. Una regla del curso de cingalés: se trabaja con ejemplos, no se memoriza como una fórmula.
Cómo funciona
En cingalés no hay preposiciones «en» ni «a»: el trabajo lo hace una terminación. En las palabras propias es -ේ: රෝහල (rōhala) → රෝහලේ (rōhalē) (rōhalē), «en el hospital».
Las palabras tomadas del inglés llevan un apéndice, y la terminación cae sobre él: ඔෆිස් එක (ofis eka) → ඔෆිස් (ofis) එකේ (ekē) (ofis ekē). Una sola forma y quedan cubiertas todas.
Aparte va -ට (-ṭa), que es «a dónde». ගෙදර (guedara) significa «en casa», ගෙදරට (guedaraṭa) significa «a casa», රෝහලට (rōhalaṭa) es «al hospital».
La trampa: el español usa «en» para los dos sentidos y el cingalés no. Si los mezclas, dices «voy en el hospital». Y ගෙදර (guedara) ya significa «en casa», sin añadirle nada.
Tabla
| Palabra | Dónde (-ේ) | A dónde (-ට) |
|---|---|---|
| රෝහල (rōhala) | රෝහලේ (rōhalē) — en el hospital | රෝහලට (rōhalaṭa) — al hospital |
| කුස්සිය (kussiya) | කුස්සියේ (kussiyē) — en la cocina | කුස්සියට — a la cocina |
| ඔෆිස් එක (ofis eka) | ඔෆිස් (ofis) එකේ (ekē) — en la oficina | ඔෆිස් (ofis) එකට (ekaṭa) — a la oficina |
| ගෙදර (guedara) | ගෙදර (guedara) — en casa | ගෙදරට (guedaraṭa) — a casa |
Con ejemplos
Cómo se asienta la regla en la cabeza
Una regla no se aprende con la explicación, sino al intentar usarla y fallar. Por eso la aplicación la trae mezclada con palabras y no como lección aparte: reaparece justo donde se te olvidó.
Preguntas frecuentes
Dónde está: ¿cómo funciona en cingalés?
En cingalés no hay preposiciones «en» ni «a»: el trabajo lo hace una terminación. En las palabras propias es -ේ: රෝහල (rōhala) → රෝහලේ (rōhalē), «en el hospital».
¿Cómo se ve en una frase de ejemplo en cingalés?
«මම ඔෆිස් එකේ ඉන්නවා» (mama ofis ekē innavā) — Estoy en la oficina. La regla se prueba mejor con frases así que memorizándola como fórmula: en la conversación aflora justamente la frase.