Pronunciación del hebreo
En hebreo cuesta más esto: la ח gutural, que el español no tiene, y la ר, una «r» hecha al fondo de la garganta. A cambio, b, g, d, z, l, m, n, sh y ts suenan como se esperan: de oído, el alfabeto es mitad conocido. Aquí se reúnen los sonidos y las palabras en los que más se tropieza.
Sonidos en los que se tropieza
- אsin sonido propio (soporte de vocal)alef
- בb / v (lo decide el dagesh)bet
- הh suave; al final de palabra casi siempre mudahe
- חj de garganta (más honda que la española)jet
- כk / j de garganta (lo decide el dagesh)kaf
- עmuda en el hebreo actualayin
- פp / f (lo decide el dagesh)pe
- גg (como en «gato»)guimel
- דd (como en «dedo»)dalet
- וv / u / o (tres oficios)vav
- זs sonora (la z del inglés «zoo»)zayin
- טt (más enérgica)tet
Cómo entrenar la pronunciación por tu cuenta
Escuchar y repetir en voz alta no es un lugar común: es la única técnica posible sin profesor. Pronunciar en voz alta da una ganancia pequeña pero medida frente a la lectura silenciosa, y además es la única manera de darse cuenta de que la boca no forma un sonido que el oído ya distingue.
- Una palabra dicha en voz alta se recuerda algo mejor que una leída en silencio. La diferencia es pequeña.verificado pocas vecesFawcett, 2013, Acta Psychologica · g = 0,37. Parte del efecto no es que gane «en voz alta», sino que pierda «en silencio».
Segundo: hay que escuchar palabras enteras, no sonidos sueltos. Un sonido nunca aparece solo en el habla: siempre está junto a sus vecinos y cambia con ellos.
Preguntas frecuentes
¿Es difícil la pronunciación del hebreo?
La ח gutural, que el español no tiene, y la ר, una «r» hecha al fondo de la garganta. Eso sí, b, g, d, z, l, m, n, sh y ts suenan como se esperan: de oído, el alfabeto es mitad conocido.
¿Se puede entrenar la pronunciación sin profesor?
Para que te entiendan, sí. Escucha cómo suena la palabra y repítela en voz alta. Hablar lo bastante bien para que te tomen por un local casi nadie lo consigue, y no hace falta. La meta es que te entiendan, no que no se note que eres de fuera.