Rekoh, dođe, šta bi: el aorista, el pasado del libro y del grito vivo

En la unidad cuarenta y tres una persona abre por primera vez un libro serbio y en la primera página se encuentra rekoh, dođe, videše: formas que el curso no había dado. Es el aorista, el pasado simple. En español es exactamente nuestro «habló», «dijo»; en serbio vive en dos sitios: en la narración y en el grito corto. Por ejemplo: «Уђе у собу, седе за сто и отвори књигу» — Entró en la habitación, se sentó a la mesa…

Actualizado el 1 de septiembre de 2026 · Lingofly

Cómo funciona

En la unidad cuarenta y tres una persona abre por primera vez un libro serbio y en la primera página se encuentra rekoh, dođe, videše: formas que el curso no había dado. Es el aorista, el pasado simple. En español es exactamente nuestro «habló», «dijo»; en serbio vive en dos sitios: en la narración y en el grito corto.

Cómo se hace. Se toma la base del infinitivo sin -ti y se añaden las terminaciones -h, —, —, -smo, -ste, -še: rekoh, reče, reče, rekosmo, rekoste, rekoše. La segunda y la tercera persona del singular coinciden y van sin terminación ninguna, y ahí está la confusión: on dođe parece presente, pero significa «vino».

Dónde vive en el libro. El aorista empuja el relato: una acción tras otra, cada una cerrada. Uđe, sede, pogleda oko sebe i ćutke izvadi pismo. El perfecto (ušao je, seo je) en el mismo sitio sonaría más lento y pesado. De ahí la regla de lectura: una fila de verbos cortos seguidos es casi seguro aorista, y no presente.

Dónde vive en el habla. En frases cortas sobre lo que acaba de pasar. Odoh! — me voy ya. Dođoh da pitam. Šta bi? — ¿qué pasó? Bi mi drago. — me alegró. Izgubismo! — perdimos. Eso se oye en la calle todos los días, y en español se traduce con el pasado normal.

La forma conocida que no sospechabas. El condicional bih, bi, bi, bismo, biste, bi de la cuarta unidad es el aorista del verbo biti. De ahí también ne bih hteo. O sea, el aorista ya lo conjugas, solo que bajo otro nombre.

El imperfecto, su vecino, está casi muerto. Las formas bejah, imađah, govoraše aparecen en textos viejos, en la canción popular y en broma. No hay que aprenderlas; basta reconocer el -ah, -aše y entender que se habla del pasado.

Tabla

Rekoh, dođe, šta bi: el aorista, el pasado del libro y del grito vivo
PersonarećidoćibitiEn español
jarekohdođohbihdije, vine, fue
tirečedođebidijiste, viniste, fuiste
on, onarečedođebidijo, vino, fue
mirekosmodođosmobismodijimos, vinimos, fuimos
virekostedođostebistedijisteis, vinisteis, fuisteis
onirekošedođošebišedijeron, vinieron, fueron
en el librouđe, sede, pogledaentró, se sentó, miró
en el hablaodoh, šta bime voy, ¿qué pasó?

Con ejemplos

  • Уђе у собу, седе за сто и отвори књигу
    Uđe u sobu, sede za sto i otvori knjigu
    Entró en la habitación, se sentó a la mesa y abrió el libro
  • Одох ја, видимо се сутра
    Odoh ja, vidimo se sutra
    Me voy ya, nos vemos mañana
  • Шта би с оном представом? Отказаше је у последњи час
    Šta bi s onom predstavom? Otkazaše je u poslednji čas
    ¿Qué pasó con aquella función? La cancelaron a última hora

Cómo se asienta la regla en la cabeza

Una regla no se aprende con la explicación, sino al intentar usarla y fallar. Por eso la aplicación la trae mezclada con palabras y no como lección aparte: reaparece justo donde se te olvidó.

Preguntas frecuentes

Rekoh, dođe, šta bi: ¿cómo funciona en serbio?

En la unidad cuarenta y tres una persona abre por primera vez un libro serbio y en la primera página se encuentra rekoh, dođe, videše: formas que el curso no había dado. Es el aorista, el pasado simple. En español es exactamente nuestro «habló», «dijo»; en serbio vive en dos sitios: en la narración…

¿Cómo se ve en una frase de ejemplo serbio?

«Уђе у собу, седе за сто и отвори књигу» (Uđe u sobu, sede za sto i otvori knjigu) — Entró en la habitación, se sentó a la mesa y abrió el libro. La regla se prueba mejor con frases así que memorizándola como fórmula: en la conversación aflora justamente la frase.

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