Palabras ajenas: …ela esan y …dezan
La voz ajena el vasco la pega al verbo con la forma -ela: Gaixotuta dagoela esan du — ha dicho que está enfermo, literalmente "enfermo-estando ha dicho". La forma es una para todos los tiempos: cambia solo "esan du" — ha dicho — o "esan zuen" — dijo entonces. Por ejemplo: «Gaixotuta dagoela esan du» — Ha dicho que está enfermo. Una regla del curso de euskera: se trabaja con ejemplos, no se memoriza como una fórmula.
Cómo funciona
La voz ajena el vasco la pega al verbo con la forma -ela: Gaixotuta dagoela esan du — ha dicho que está enfermo, literalmente "enfermo-estando ha dicho". La forma es una para todos los tiempos: cambia solo "esan du" — ha dicho — o "esan zuen" — dijo entonces.
La petición y la orden se transmiten con la misma construcción -ela, pero el verbo dentro va en forma de "que": Etor daitezela esan du — ha dicho que vengan. El propio "que" — …dezala / …dezan: Itxaron dezala — que espere. Una sola -ela sostiene el "que" y el "para que".
Tabla
| sentido | forma | ejemplo |
|---|---|---|
| dijo que… | …ela esan du | Gaixotuta dagoela esan du |
| dijo que… | …dezala(-tezan) esan du | Etor daitezela esan du |
| que (por sí solo) | …dezala / …dezan | Itxaron dezala |
Con ejemplos
- Gaixotuta dagoela esan duHa dicho que está enfermo
- Etor daitezela esan duHa dicho que vengan
- Itxaron dezala, esan diotLe he dicho que espere
Cómo se asienta la regla en la cabeza
Una regla no se aprende con la explicación, sino al intentar usarla y fallar. Por eso la aplicación la trae mezclada con palabras y no como lección aparte: reaparece justo donde se te olvidó.
Preguntas frecuentes
Palabras ajenas: ¿cómo funciona en euskera?
La voz ajena el vasco la pega al verbo con la forma -ela: Gaixotuta dagoela esan du — ha dicho que está enfermo, literalmente "enfermo-estando ha dicho". La forma es una para todos los tiempos: cambia solo "esan du" — ha dicho — o "esan zuen" — dijo entonces.
¿Cómo se ve en una frase de ejemplo euskera?
«Gaixotuta dagoela esan du» — Ha dicho que está enfermo. La regla se prueba mejor con frases así que memorizándola como fórmula: en la conversación aflora justamente la frase.