Los demostrativos: aquest, aqueix, aquell — y "ho" para lo dicho
Tres grados de distancia, como este-ese-aquel. Aquest/aquesta — este, junto a mí: aquest telèfon. Aqueix/aqueixa — ese, más cerca del interlocutor: aqueixa clau que tens?. Aquell/aquella — aquel, lejos de los dos: aquella casa. Por ejemplo: «Aquest telèfon és el meu, aquell és el teu» — Aquest telèfon és el meu, aquell és el teu — este teléfono es mío, aquel es tuyo. Una regla del curso de valenciano: se trabaja con…
Cómo funciona
Tres grados de distancia, como este-ese-aquel. Aquest/aquesta — este, junto a mí: aquest telèfon. Aqueix/aqueixa — ese, más cerca del interlocutor: aqueixa clau que tens?. Aquell/aquella — aquel, lejos de los dos: aquella casa.
Los tres viven igual que sus primos españoles, y se usan de verdad. Para lo ya dicho con palabras existe el neutro ho: «Això no ho sé» — eso (lo que preguntaste) no lo sé. "Això" nombra el tema, "ho" lo sustituye dentro de la frase.
Con ejemplos
- Aquest telèfon és el meu, aquell és el teuAquest telèfon és el meu, aquell és el teu — este teléfono es mío, aquel es tuyo
- Aqueixa capsa és gran, aquella és petitaAqueixa capsa és gran, aquella és petita — esa caja (que tienes tú) es grande, aquella es pequeña
- — Arribem demà a les huit. — Això no ho sabia— Arribem demà a les huit. — Això no ho sabia — Llegamos mañana a las ocho. — Eso no lo sabía
Cómo se asienta la regla en la cabeza
Una regla no se aprende con la explicación, sino al intentar usarla y fallar. Por eso la aplicación la trae mezclada con palabras y no como lección aparte: reaparece justo donde se te olvidó.
Preguntas frecuentes
Los demostrativos: ¿cómo funciona en valenciano?
Tres grados de distancia, como este-ese-aquel. Aquest/aquesta — este, junto a mí: aquest telèfon. Aqueix/aqueixa — ese, más cerca del interlocutor: aqueixa clau que tens?. Aquell/aquella — aquel, lejos de los dos: aquella casa.
¿Cómo se ve en una frase de ejemplo valenciano?
«Aquest telèfon és el meu, aquell és el teu» — Aquest telèfon és el meu, aquell és el teu — este teléfono es mío, aquel es tuyo. La regla se prueba mejor con frases así que memorizándola como fórmula: en la conversación aflora justamente la frase.