Cuatro casos, y tres hacen el trabajo
Al griego le quedan cuatro casos: nominativo, genitivo, acusativo y vocativo. El dativo ya no existe: su trabajo lo hace la preposición σε con acusativo. Por ejemplo: «Ο φίλος μου είναι εδώ» — Mi amigo está aquí. Una regla del curso de griego: se trabaja con ejemplos, no se memoriza como una fórmula.
Cómo funciona
Al griego le quedan cuatro casos: nominativo, genitivo, acusativo y vocativo. El dativo ya no existe: su trabajo lo hace la preposición σε (se) con acusativo.
No cambia solo la terminación, también el artículo, y el artículo delata el caso antes que la palabra: ο φίλος (o fílos) — un amigo (¿quién?), του φίλου (tu fílu) — de un amigo (¿de quién?), τον φίλο (ton fílo) — a un amigo (¿a quién?).
El español reparte esas tareas entre preposiciones y orden: de, a, para. Una equivalencia importa: el genitivo griego hace también de «a quién» — «le digo» es του λέω (tu léo), y «su casa» es το σπίτι του (to spíti tu): una forma, dos oficios. Y «a Atenas» y «en Atenas» salen igual: στην Αθήνα (stin Acína). Dirección y lugar no se distinguen; el verbo lo aclara.
Tabla
| caso | masculino | femenino | neutro |
|---|---|---|---|
| nominativo | ο φίλος | η πόλη | το παιδί |
| genitivo | του φίλου | της πόλης | του παιδιού |
| acusativo | τον φίλο | την πόλη | το παιδί |
Con ejemplos
- Ο φίλος μου είναι εδώo fílos mu íne edóMi amigo está aquí
- Το σπίτι του φίλουto spíti tu fíluLa casa del amigo
- Βλέπω τον φίλοvlépo ton fíloVeo al amigo
Cómo se asienta la regla en la cabeza
Una regla no se aprende con la explicación, sino al intentar usarla y fallar. Por eso la aplicación la trae mezclada con palabras y no como lección aparte: reaparece justo donde se te olvidó.
Preguntas frecuentes
Cuatro casos, y tres hacen el trabajo: ¿cómo funciona en griego?
Al griego le quedan cuatro casos: nominativo, genitivo, acusativo y vocativo. El dativo ya no existe: su trabajo lo hace la preposición σε con acusativo.
¿Cómo se ve en una frase de ejemplo griego?
«Ο φίλος μου είναι εδώ» (o fílos mu íne edó) — Mi amigo está aquí. La regla se prueba mejor con frases así que memorizándola como fórmula: en la conversación aflora justamente la frase.